sábado, 17 de septiembre de 2022

Dame más gasolina

Por Juan Felipe Giraldo Trejos





    Empezó la vida sabrosa.

    Los tiempos aquellos en que nos quejábamos de que en Colombia pagábamos la gasolina más cara de Latinoamérica no quedaron atrás. Porque esos tiempos vuelven a concretarse en el hoy, con el anuncio del presidente Petro de que va a subir el precio del combustible significativamente, de modo que ahora sí los colombianos estaremos pagando la gasolina más cara de América.

    Lo llamativo es que, como todo lo de la izquierda radical, las cosas malas nunca suceden por culpa propia, sino del gobierno anterior, de la oposición, del imperio, del cambio climático, de cualquier cosa, menos de ellos. Así será para todas las promesas que hizo en campaña nuestro presidente. Cuando se de cuenta de que no podrá cumplirle a nadie, tendrá muchos a quién endilgarle la responsabilidad, como en este caso.



    “El déficit de estabilización de los combustibles por falta de pago del gobierno anterior es de 10 billones por trimestre”, trinó el presidente y enseguida encendió las alarmas. Sus escuderos salieron a echarle pullas al gobierno Duque para no quedar mal con sus electores y en todo caso entendieran que, si nos veíamos avocados al sacrificio de tener que pagar más por la gasolina, era por culpa, nuevamente, del gobierno anterior. Desgraciado Duque, estarán diciendo los petristas indignados porque les dejó la olla raspada y nada para robar; digo, para tener con qué gobernar.

    Pero no nos digamos mentiras. Si hay algo que necesita este gobierno subsidiario es plata a dos manos para tener con qué pagarles a los delincuentes con tal de que no delincan más, o al menos no tanto, ¿o acaso piensan que la “paz total” sólo es un discurso bonito y no requiere grandes sumas de dinero?

    Hoy Petro propone que el subsidio a la gasolina se debe desmontar. De paso, dicen sus áulicos, les encarecerán la materia prima más importante a los narcotraficantes para producir su coca. ¿Acaso los derechistas no protestan tanto por el auge desmedido del narcotráfico? Pues bien, ahí tienen, miren qué golpe tan grande le va a dar Petro a las estructuras criminales. No les va a fumigar con glifosato, pero les va a subir la gasolina, no importa que también se la suba al resto de los colombianos. Y espero que entiendan el sarcasmo, desde luego. Porque decir que con el incremento al precio de la gasolina se le reduce el margen de operación a los bandidos, es lo mismo que decir que al pueblo entero hay que ponerlo a aguantar hambre para que de paso también aguanten hambre los criminales. Qué ideota, pero con i.



    Y aparte de querer meternos los dedos a la boca con el cuento de que es por culpa del gobierno de Iván Duque (que tampoco es de mis afectos, ¿y acaso quién?) que se creció el déficit por no haber ido subiendo el precio del combustible gradualmente, ni haber abonado a la deuda para cuyo cubrimiento se creó el Fondo de Estabilización, Petro es además mentiroso. El ex ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, le salió al paso a sus declaraciones con un trino en el que le recordaba que otra cosa era lo que habían hablado en el empalme. Es decir, que realmente en el gobierno de Iván Duque se abonaron 14,2 billones de pesos al déficit y que se dejaron 28,5 billones presupuestados para pagar con otras fuentes de financiación. De modo que uno de los dos está mintiendo, y no sé por qué, pero yo le creo al ex ministro, y eso que no soy duquista.

    Ahora bien, para quienes nos preguntamos qué es el famoso Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Fepec), hay que decir que es un valor que asume el Estado hasta del 70% en el precio de la gasolina y hasta un 57% en el precio del Diesel[1] para que el combustible no le salga tan caro al consumidor. Sin ese subsidio, los colombianos tendríamos que pagar un precio por galón de gasolina aproximado de $20.000. Es la forma como se regula la diferencia entre el costo de la gasolina con el precio internacional del petróleo, de modo que cuando sube demasiado este último, el incremento del combustible en Colombia no debiera impactar tan fuerte como en otros países en donde la gasolina no es subsidiada.

    Es el caso por ejemplo de la situación que atraviesa Europa con el combustible a raíz de la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que ha provocado un aumento elevado de los precios internacionales del petróleo. De no ser por el Fondo, la gasolina en Colombia sería impagable, como en efecto lo será.



    No obstante, ese fondo tiene un déficit que, según el gobierno actual, se ocasionó por no abonar a la deuda, que actualmente es del 3% del PIB (28 billones de pesos para el próximo año)[2].

    Como se pronostica una inflación de dos dígitos para 2023, se propone incrementar el precio de la gasolina gradualmente durante este año, mes a mes. El monto del aumento es lo que tienen que estudiar Petro y su ministro de Hacienda, de modo que no vayan a suscitar la ira de gremios tan determinantes para el país como el de los camioneros y los taxistas.



    Es cierto que durante todo este año el gobierno del presidente Duque no aumentó los precios de los combustibles. La guerra que estalló en enero en Europa del Este, por sí sola, encareció el costo de vida en todo el mundo y provocó una crisis energética sin precedentes. Si de por sí el costo de vida ya estaba elevado, ¿se imaginan lo que hubiera pasado si el gobierno Duque comienza a incrementar el precio de la gasolina en plena campaña electoral? No sólo le hubieran quemado el país las hordas petristas, sino que lo hubieran quemado a él. Me imagino el rédito político que le hubiera sacado el entonces candidato Petro a la subida de los precios, como en efecto le sacó a todo lo que pudo, incluyendo a la toma guerrillera urbana que él mismo ayudó a convocar.

    Ahora el gobierno que recién entró se lamenta de que le hubieran dejado esa “papa caliente”, como dice el columnista del Diario La República. Pero así tenía que ser. Duque no podía darse el lujo de pegarse otro tiro en el pie después de semejante hoguera que le prendieron cuando propuso su reforma tributaria en plena pandemia, y tampoco tenía por qué darle motivos a Petro para que lo atacara en campaña y de paso ayudarlo indirectamente a subir más en las encuestas.


    Que le toque al Pacto Histórico resolver ese lío, ¿no dizque es una coalición tan preparada? Y el presidente ya lo resolvió: se quita el subsidio y punto, gústele a quien le guste. Los socialistas no se ponen con tibiezas. 

    Todo será mucho más caro de lo que ya es, y esperemos la Reforma Tributaria que ya vendrá. Millones de familias no van a poder soportar el alza de la gasolina y tendrán que vender sus vehículos, pues no habrá forma de transportarse.

    A ver cómo le hace Petro para lidiar con la impopularidad que se le va a disparar abyectamente cuando los 50 millones de colombianos le estemos gritando, al mejor estilo de Daddy Yankee, “dame más gasolina”. Pero sin subirla de precio.



[1] Jorge Hernán Peláez. (agosto 19 de 2022). A ella le gusta la gasolina. Diario La República. https://www.larepublica.co/analisis/jorge-hernan-pelaez-500047/a-ella-le-gusta-la-gasolina-3428046

[2] Datos suministrados en el mismo artículo.

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