sábado, 21 de diciembre de 2024

Luces en el cielo

Por Juan Felipe Giraldo Trejos







     Por estos días hay razones para estar preocupado en los Estados Unidos, y por ende en el mundo entero: se azuza la entrada de una guerra nuclear contra Rusia por parte del gobierno americano para dejarle el problema al presidente entrante; se reportan avistamientos de ovnis en diferentes ciudades del país; los pájaros vuelan desorientados sin una causa aparente y los accidentes en las carreteras se disparan a un nivel sospechoso, como hace unos años lo fueron los accidentes de trenes. Hay una locura colectiva en el país del norte, y quienes están más tranquilos son aquellos que ignoran todo lo que está sucediendo a su alrededor por estar prestando su atención mayoritariamente a las series de las plataformas y a las redes sociales.

    Pues bien, ojalá esto simplemente fuera cosa de unos pájaros locos o unos conductores imprudentes, o de un gobierno belicista que amenaza con provocar una guerra. El descontrol en este país viene desde hace mucho rato, y se ve reflejado en el desvarío del que habita en La Casa Blanca; en el caos que todos los días se agita en la frontera con México; en la economía con niveles de inflación estrambóticos para un país acostumbrado a la estabilidad; en la salud mental de sus habitantes proclives a la crisis existencial y a las adicciones; en la pérdida del sentido y el mal manejo del albedrío de la gente.




     Ahora les ha dado por los ovnis, pero les llaman “drones”. Mejor dicho, no se sabe qué son. El gobierno ha minimizado su importancia reduciéndolos a ser simplemente vehículos aéreos no tripulados manejados a control remoto para el entretenimiento y la investigación. Drones. ¿Drones de quién? Tampoco se sabe. La explicación absurda que da el Secretario de Seguridad Nacional, el señor Alejandro Mayorkas, es que como las leyes de la FAA sobre la seguridad espacial se han vuelto tan laxas en lo relativo a los drones, pues que estos dispositivos ahora pueden volar por cualquier lugar del espectro espacial sin problema alguno. Desde luego, no es cierto. Los drones tienen que cumplir unos lineamientos. De hecho, cuando estos se están aproximando a zonas sensibles como aeropuertos, bases militares o edificios gubernamentales, pues están imposibilitados para operar, porque quedan inhabilitados de inmediato: sus circuitos se apagan o no responden a las órdenes del operador a distancia hasta el punto de que a veces se precipitan a tierra o ni siquiera encienden. Sólo los que vienen sobrevolando desde hace 20 días en Estados Unidos lo pueden hacer libremente.

     ¿Se trata de una tentativa para distorsionar la realidad por parte del gobierno de los Estados Unidos? Pues precisamente para evitar que proliferen las llamadas “Teorías de la Conspiración”, el gobierno debería ser el primero en salir a explicar con la verdad qué es lo que sucede con estos tales drones. Algo ocultan, desde luego, o algo quieren hacer creer. Tal vez es el gobierno el primer interesado en que la teoría conspirativa se esparza para que el pánico cunda entre la población. Claramente se han visto cantidades de objetos que vuelan por el cielo de Nueva York, de New Jersey y de otros estados de la Costa Este, pero afirman que esto no debe ser motivo de preocupación, pues son drones recreativos y comerciales, y que todo obedece a una neurosis colectiva que no tiene razón de ser.




     Fue en 2020 cuando el gobierno de Trump desclasificó información confidencial en la que se confirmaba la existencia de ovnis y los avistamientos de estos objetos a los que decidieron llamar UAPs (Fenómenos Anómalos No Identificados). Entonces el mundo entero yacía encerrado bajo la pandemia y no se podía tener certeza de su veracidad. No era el momento propicio para sacar a relucir esta información, y más parecía la justificación de un fenómeno que podía presentarse en cualquier momento, como si se tratara de una cosa muy natural, aunque sabemos bien que la aparición de este tipo de objetos en el cielo no nos deja de causar sorpresa y temor precisamente por su carácter incognoscible.

     Ahora, nuevamente Trump, ya como ex presidente y al tiempo como presidente electo, le exigió al gobierno que los derribara, pues es lo que manda la ley. Habla de que si esas naves extrañas provienen de un garaje, el Ejército tiene la obligación de descubrir ese garaje e investigar quiénes operan esas naves desde allí. La administración Biden se niega a hacerlo, ya que desestima esta invasión de aparentes drones. Desde luego que el gobierno conoce bien de qué se trata, los militares saben bien de dónde despegaron, hacia dónde se dirigen y a hacer qué. Al parecer, la invasión de estos objetos está siendo controlada desde algún punto del país o del mundo, y por eso el gobierno le ha restado importancia: no quiere decir qué es lo que sucede en realidad.




     Los presuntos drones tienen formas y diseños exóticos: triangulares, circulares o amorfos en algunos casos. Luces sicodélicas, fulminantes y titilantes que se funden unas con otras a gran velocidad. Parecen hologramas y vuelan muy cerca de los techos de las casas y edificios. Lo hacen en espiral, describiendo ondas o en línea recta, como si poseyeran vida propia o un cerebro inteligente los operara a control remoto. En algunos casos son del tamaño hasta de un automóvil, de más o menos seis pies de largo. Algunos testigos los han visto y los han grabado con sus celulares mientras estos vuelan sobre las casas, sobre los terrenos, sobre entidades militares, sobre bases en donde hay arsenal militar y hasta sobre la residencia del presidente Trump. Reportan los avistamientos para que les expliquen qué es lo que pasa y a qué se debe esto, pero no obtienen explicación racional. Los habitantes están tan preocupados por la invasión de “drones”, que ya han comenzado a dispararles por su propia cuenta ante la pasividad de las autoridades. ¿Quién querría que un objeto extraño del tamaño de un automóvil vuele impune sobre el techo de su casa? Atestiguan que el ruido que producen estos aparatos es ensordecedor, muy similar al ruido que producían los llamados “cielomotos” que se escucharon en diferentes partes del mundo en 2020, mientras los ciudadanos estaban aterrorizados y encerrados como producto de la pandemia del Covid-19. Recuerdo que una vez escuché uno de estos cielomotos, y créanme que el sonido que producen es muy distante de ser el de un gran trueno producto del choque de unas nubes con otras, porque es un rugido tan artificial que le hace pensar a uno en un misil dirigiéndose a la tierra. Los científicos del Establecimiento dijeron en esa ocasión que esto era tan común que no había motivo para asustarse, pero la gente despierta sí que sabe que esto no es cierto, porque semejantes ruidos no se habían llegado a escuchar de la manera en que se escucharon por esos días.




     Pero volvamos a los mentados drones. ¿Cómo no pensar que estos artilugios están siendo manipulados desde una organización que trasciende las fronteras de los Estados Unidos con anuencia del mismo gobierno? Desde una base en algún lado del mundo, desde un gobierno foráneo, o desde el mismo Pentágono, desde el Kremlin, qué sé yo. Definitivamente no es producto de la espontaneidad, sino de una articulación de sociedades milimétrica y eficiente.

    Es bien conocido que existe un proyecto llamado el Blue Beam Project, también conocido como Proyecto de la Iluminación Divina, creado por el periodista canadiense Serge Monast, el cual ha sido catalogado como un teórico de la conspiración, quien argumentaba que los eventos ufológicos y divinos “son producciones elaboradas por grupos de poder como el Gobierno de Estados Unidos o la NASA que tendría como objetivo el control social mediante la histeria colectiva y la incertidumbre para así establecer un nuevo orden mundial”.[1] Sugiere que el mismo gobierno de los Estados Unidos está montando toda una urdimbre para hacer pensar que los alienígenas existen y que de hecho preparan una invasión sobre la Tierra. A través de hologramas y puestas en escena que simularían un escenario muy real harían entrar a la población en pánico colectivo, y más si esto viene acompañado de una destrucción sistemática y unos cuantos muertos para hacerlo todavía más creíble. No parece que fuera una Teoría de la Conspiración, sino una conjetura muy factible teniendo en cuenta que ya en otras ocasiones han hecho entrar a las personas en pánico colectivo, como lo hicieron por ejemplo cuatro años atrás con una pandemia de dudoso origen. Ya saben: inspirar terror como arma de control. ¿Realmente se trata de una invasión alienígena, como desde algunas esferas del gobierno se pretende insinuar, y si es así por qué no lo dicen directamente, no nombran la palabra? En ese caso sería una invasión extraterrestre muy conveniente a los intereses del NOM ahora que Trump está a menos de un mes para posesionarse en su cargo de presidente por segunda vez.




     Por otra parte, existe otra hipótesis mucho más realista y posible para explicar la aparición de misteriosos objetos voladores no identificados sobre el cielo, y es que se ha reportado por parte de la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos que desde el pasado 2 de diciembre ha desaparecido en New Jersey un tipo de material radioactivo clasificado como menor a categoría 3. Según el informe de la Comisión, encontraron los contenedores del material radioactivo vacíos o averiados; es decir, los contenedores aparecieron, pero los desechos nucleares se perdieron y no se sabe a dónde fueron esparcidos. John Ferguson, CEO de Saxon Aerospace, experto en sistemas aéreos no tripulados, ha dicho en entrevista que la relación de esta pérdida de material peligroso con la aparición de los presuntos drones se podría explicar en que estos últimos están volando por los aires del país en búsqueda de dicho material radioactivo. También es posible que estén a la caza de alguna ojiva nuclear de las más de ochenta que desaparecieron en Ucrania después del colapso de la Unión Soviética y se teme que alguna de estas ojivas haya podido llegar a territorio norteamericano, según Ferguson. La información que el CEO de Saxo Aerospace maneja se la ha tratado de transmitir al gobierno norteamericano, pero no le han hecho caso. Es posible, pues, que haya complicidad del mismo gobierno en la introducción de una o más ojivas nucleares perdidas en Ucrania a territorio norteamericano. ¿La razón? Ferguson afirma que para nadie es un secreto que la actual administración está presionando para entrar en una guerra con Rusia, y el hallazgo o quizá la lamentable detonación de un arma nuclear de semejante envergadura podría ser el motivo inventado para declarar la guerra aduciendo de que Rusia atacó a Estados Unidos, no importa si para ello tienen que arrasar con una ciudad entera. Esto, repito, se trata de una hipótesis propuesta por el señor Ferguson, pero el Ejército de los Estados Unidos tiene la obligación de investigar y aclararle a la población la verdad sobre estos avistamientos para que no se sigan tejiendo teorías que a la larga los puedan perjudicar.




    Y mientras estos objetos voladores no identificados surcan el espacio aéreo de los Estados Unidos y la población anda angustiada ante lo que podría ser la semilla de un eventual ataque terrorista o una tecnología dura para robar información de los dispositivos de la gente a través de técnicas de escaneo, los enemigos de la nación deben estar secos de la risa y frotándose sus manos por la oportunidad que se les abre ante el colapso nervioso y tecnológico que podría estar viviendo su rival más encarnizado. Se ríe Xi Jing Ping, se ríe Putin, se ríe Irán y todos los que sienten alguna inquina por la que poco a poco está dejando de ser la primera potencia del mundo ante ataques como estos. El ridículo es de marca mayor, y el silencio es la única respuesta de un gobierno que no quiere dar explicaciones, pero que sabe muy bien lo que está haciendo.



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[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Blue_Beam_Project

Nota: los datos y las imágenes utilizadas para este artículo están basados en la investigación periodística de la periodista Isabel Cuervo publicada en su canal de Youtube. 
https://www.youtube.com/watch?v=-lmy4gbKZDk&list=PL18sLbvMjYxd__HXSrTWSVhlDmhHMUeqM






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