Señores promotores del Paro Nacional en
Colombia: Centrales Obreras, Fecode, organizaciones sindicales, líderes
estudiantiles, líderes políticos de oposición y extrema izquierda, ideólogos, artistas
y activistas de la revolución de las masas. Pero también indígenas que tumban estatuas,
camioneros que bloquean vías, juventud rebelde y adoctrinada, guerrilleros de las
FARC, del ELN, de las disidencias, de las otras disidencias, las Bacrim y demás
miembros de organizaciones armadas, carteles de drogas, agentes bolivarianos
del Sebin, agentes cubanos y demás actores que están involucrados en la parálisis
del país… etc., etc.:
Quiero enviarles a ustedes este mensaje de
agradecimiento por todo lo que han hecho desde el pasado 28 de abril, cuando el
país se pronunció en contra de la Reforma Tributaria. Fue por la movilización
del pueblo pacífico, exclusivamente, que esta fue retirada, configurándose así
una victoria que sólo le pertenece al pueblo y no a ustedes.
Pero mi agradecimiento no es por presionar
a la obtención de este triunfo con sabor a derrota del ciudadano de a pie, el
cual salió a marchar masivamente, incluso al lado de los que después agriarían la
protesta con su vandalismo. Muchos ciudadanos buenos a lo mejor ignoraban que
esos elementos estaban ahí orquestados por ustedes, listos para ensombrecer un
derecho a manifestarse en paz. Mi reconocimiento para con ustedes, señores gestores
y ejecutores del Paro, es por lo que han venido haciendo después del retiro de
la Reforma Tributaria del gobierno, cuando tuvieron que haber terminado con esta iniciativa
ante la ola de vandalismo y terrorismo que se presentó en las calles de nuestro
país.
Lo han hecho muy bien y les reconozco esa
patriótica labor de coartar los derechos de las personas a movilizarse, a
trabajar, a cuidar de su salud, a poder abastecerse de alimentos, a no
enfermarse de Covid o de cualquier otra enfermedad imposible en este momento de
tratar oportunamente. Son unos verdaderos expertos para joder a los que nada
más queremos vivir en paz. Nunca olvidaremos los colombianos lo que ustedes han
hecho por nosotros, y si es que no destruyen la democracia como lo están haciendo
ahora, los tendremos en cuenta para las próximas elecciones. Se lo agradeceremos
toda la vida.
Gracias a ustedes, la otra parte de los compatriotas que no quiere salir a protestar, y menos salir a causar desmanes y dificultades a los demás, y que necesitan continuar con su existencia; gracias a ustedes, repito, estamos pagando los alimentos, los medicamentos, el transporte, la gasolina y los servicios en general, a un costo treinta veces más alto que si hubieran aprobado la reforma tributaria. No lo pudieron haber hecho mejor. Y eso si es que se logran conseguir los bienes en las plazas de mercado, en las farmacias o en las gasolineras, porque tenemos un desabastecimiento infame por culpa de los bloqueos en los que ustedes tan gentilmente insisten “por el bien del pueblo”.
Con el respeto que ustedes no me merecen,
queridos artífices del Paro, les quiero solicitar muy humildemente y con una
gran vergüenza por no acompañarlos en la destrucción de la nación, que por
favor no manden a obstruir las vías, no atenten contra los bienes públicos y
privados, ni contra la infraestructura del transporte; que por favor nos
permitan el derecho a movilizarnos, y sobre todo a alimentarnos, ya que son
ustedes los que nos están matando,
pero de hambre. Y tampoco, por el amor de Dios, terminen de quebrar la economía
de un país que está tratando de levantarse, ni azucen el incendio con opiniones
en redes sociales a través de figuras públicas que generan desinformación.
Entiendo su lucha por hacerse con el poder o
hacer parte de él mediante la vía violenta y no por la democracia. Entiendo su
afán de destruir la economía de mercado para convertirnos a los ciudadanos en súbditos
de un Estado poderoso que nos tire las migajas de una Renta Básica Vital. Entiendo su desespero por implementar una economía
socialista basada en principios ateos y progresistas, todo para dar cumplimiento
con la agenda del globalismo que definitivamente nos robará la vida y la libertad.
Entiendo que nos impondrán una nueva Constitución hecha a su antojo bajo la
amenaza de una guerra urbana a costa del estallido social, reflejado este en
unas personas a las que ustedes manipulan con su discurso de odio. Entiendo su
preocupación por hacer de Colombia un gran país cocalero en el que nadie va a
querer trabajar porque el negocio es la coca y vivir de la subvención del Estado.
Entiendo todo eso, señores promotores del Paro, pero por favor, no nos representen
más, no nos ayuden ni se adjudiquen la causa de los ciudadanos. Es que a
ustedes todavía no los han elegido de nada, y deben ganar en democracia y no
por la vía de la violencia.
Sí, sé que esa es la naturaleza de su vieja
doctrina Marxista que consiste en levantar las masas, pero les ruego que por
ahora nos dejen así, ya ha sido suficiente de protestas. Por ahora no nos den más
muestras de cómo sería el país bajo una revolución de izquierda liderada por
ustedes. Ya la corrupción de los gobiernos de “derecha” nos ha hecho suficientemente
pobres.
Y discúlpenme este destello de asertividad.
No saben con cuánta vergüenza se los pido. “Es por el bien de todos”, como ustedes
mismos lo afirman. Muchas gracias.
Atte,
Un ciudadano
colombiano.






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