miércoles, 16 de septiembre de 2020

Qué bueno sería ver patear a un caricaturista

Por Juan Felipe Giraldo Trejos





           Es talentoso y mordaz. Tiene la sensibilidad del artista que en un dibujo jocoso puede plasmar con sátira la triste realidad nacional. Lleva más de veinte años de trayectoria y todavía tiene mucho por dar. No le discuto nada como caricaturista, consagrado como uno de los mejores del país.

    Gracias a que el humor —sobre todo el negro— es el ingrediente principal de su trabajo, despierta en el público una simpática sensación de alteridad que lo hace ser visto con buenos ojos por algún sector de la opinión, porque según él, es la voz de los que no tienen medios para criticar los estamentos del poder. Asegura que comparte la indignación del pueblo, y que eso no es delito.

 Es paisano mío aunque no sospecha de mi existencia, y estoy seguro de que nunca nos conoceremos. Sin embargo, hoy estaba yo tan desocupado y tan falto de inspiración, que lo mejor que se me pudo ocurrir fue hacer una semblanza sobre este personaje.

    Yo no sé si le gustan los toros o si el apodo de Matador (que de alguna forma expresa agresividad) lo sacó de esa otra connotación de la palabra que se equipara con la de estoqueador o incluso con la de matoneador. El caso es que su remoquete es tan sonoro, y ha sido tan famoso en la prensa, que pocos sabemos su nombre de pila, y la mayoría lo conocemos simplemente como Matador (en el sentido jocoso de la palabra, o al menos eso creo).

    Actualmente lo estamos viendo como panelista en el programa de Semana TV que conduce Vicky Dávila, en un espacio denominado El Debate, junto a figuras de talla de la política nacional como Luís Eduardo Garzón, Juan Carlos Pinzón y el mismo Fico Gutiérrez, ex alcalde de Medellín, quien es uno de sus más vehementes contradictores. Y aunque es el menos diplomático de todos, sus punzantes intervenciones son como un dardo envenenado en el corazón para quienes no están de acuerdo con sus posturas, que dicho sea de paso, son tan radicales o más como las que él le critica a sus compañeros de programa.

    Es que Matador es de esos personajes que se hace querer o se hace odiar. No admite tibiezas ni escala de grises. Eso le ha reportado un montón de enfrentamientos con periodistas, políticos y otras figuras reconocidas en el panorama nacional.

    Hasta ahí, no hay nada que se le pueda reprochar, porque todos los seres humanos defendemos con ardor nuestras ideas cuando creemos que tenemos la razón o cuando contamos con un acervo de argumentos suficiente para hacer valer nuestro punto de vista. En el caso del Matador comentarista del programa de la mañana, priman más las pasiones que las razones, y eso le ha hecho perder la credibilidad que antes le reportaban sus buenas caricaturas.




    Dice el viejo dicho: “zapatero a tus zapatos”, y eso es algo que nuestro amigo debería poner en práctica antes de terminar de deteriorar su imagen. Pareciera como que la calidad de sus trazos fuera superior a la elegancia de sus palabras. Yo de él me quedaba más tranquilo en la casa dibujando sin tener que someterme a esas candentes discusiones con gente que nunca le va a dar la razón.

    Matador mete el dedo en la llaga pero se queda corto a la hora de justificar su postura desde un punto de vista imparcial. Él no puede. Su ideología política está tan arraigada en su ser, que no logra ver sino un solo lado de la realidad. En su estilo se advierte un sino de resentimiento; en su tono hay un aire de animadversión cuando debate con sus compañeros que están en la contraparte como María Andrea Nieto, Fico, y hasta Vicky Dávila, a quien le hizo una vez una caricatura en la que la ilustró comportándose como una leona con Juan Manuel Santos y como una gatica con Álvaro Uribe. Y aunque a lo mejor esa apreciación de Matador hubiera podido ser cierta, también lo habría podido ser la respuesta de Vicky a Matador, cuando ella le cambió los papeles y le dijo a él que más bien este se portaba como un león con Uribe y como un gatico con Santos, cosa que también es probable teniendo en cuenta que la mayor parte del trabajo gráfico de Matador está enfocado en contra de Uribe y muy poco en contra de la oposición o los líderes de izquierda, a quien caricaturiza con cierta benevolencia.

    De eso también nos hemos dado cuenta los colombianos, pero pensábamos que como eran situaciones vistas con inteligente jocosidad, no debían suponer ninguna tendencia política del comentarista objetivo que ilustra con humor la realidad. Pero ahora Matador se ha quitado la careta: critica a los grandes medios —los poderosos que monopolizan y controlan la información como Semana y El Tiempo—, y se olvida de que toda su vida ha vivido de ellos y comido por ellos: clásica posición de los mamertos.



    En el debate de esta semana salió a relucir ese comentario inaceptable que él reenvió por su red social, en el que se mostraba la imagen de un grupo de vándalos golpeando a un policía en medio de uno de los tantos enfrentamientos que se presentaron esta semana a raíz del asesinato de Javier Ordoñez por cuenta de un abuso de autoridad policial. Acompañaba a la imagen un texto que decía “qué bueno es ver patear a un tombo”, cosa que indignó y alegró a más de uno. Yo fui uno de los del primer grupo, porque así como rechazo la violencia de la Policía contra los ciudadanos, rechazo en el mismo sentido la de los ciudadanos contra la Policía: la respuesta al abuso cometido por dos miembros de esa institución no puede ser la misma violencia contra la que se protesta. Tampoco coartar las funciones de la Policía, ni mucho menos intentar desmontarla, como quisieran muchos revolucionarios políticos.

    Desde luego, no hace falta que diga que no me identifico con el pensamiento de Matador, porque estamos en orillas muy opuestas: él ya puede ser considerado de ultraizquierda cuando a mí, en mi círculo de conocidos, sus adeptos me califican de ultraderecha.

    Soy de los que cree que es mejor portarse bien con la autoridad, no faltarle al respeto, no desafiarla, no colmar su paciencia. Es mejor portarse bien siempre y atender al llamado cuando se es requerido, porque el que nada debe, nada teme. Hay que mostrarse colaborativo y servicial, que para eso tienen el deber de protegernos. Tengo entendido que el ciudadano Javier Ordoñez no era muy ejemplar que digamos, aunque claro, eso no justifica que lo hayan matado.

    La mayoría de los integrantes de la Policía son personas de extracción humilde que también tienen familias que los esperan y están tan afectados como nosotros por la situación del país que han generado los políticos (de derecha y de izquierda).  

    Matador afirma que él, en su derecho a la libertad de expresión, puede compartir lo que quiera en Twitter, porque esa es la sensación que tiene la gente. Yo creo que eso es instigación al odio y a la violencia, pero como lo está compartiendo Matador, no pasará nada. A veces yo también siento el deseo de patear a un vándalo, de ponerle una bomba a una empresa de servicios que abusa de los cobros, de sacudir a un funcionario público que no hace su trabajo, de pegarle un coscorrón a un politiquero torcido y de mentarle la madre a un policía de tránsito, pero me abstengo de hacerlo y tampoco lo recomiendo. No hay que darle ideas a la gente atrapada en la manipulación de las fuerzas oscuras que los manejan para que generen más violencia, como lo hace un señor como Gustavo Petro y como lo da a entender Matador.

    En todo caso, si es permitido hacer público el reflejo de la indignación contra algo o contra alguien por el sólo hecho de ser libre de opinar, y no ser investigado por ello ni obligado a retractar, pues entonces yo también podría decir que sería bueno ver patear a un caricaturista. Igualmente estoy en mi derecho de opinar y compartir lo que yo considere.

    En una de esas cambiamos el verbo patear por el de matar, y desde ese punto de vista legalizamos el asesinato en Colombia, ¡qué peligro! Estamos avalando el delito de Incitación al Odio, así como alguna vez legalizamos del de Injuria y Calumnia gracias a nuestros honorables jueces de las cortes.


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